(OYENDO A YIRUMA - SUNNY RAIN)
Relajada...o intentándolo, tratando de encontrar soluciones, analizando todo, haciéndome preguntas que la mayoría no se hacen, inventando situaciones. Hasta que un suspiro se me escapa y me doy cuenta de que mi mirada esta clavada en un punto imaginario en el vacío y despierto: miles de rompecabezas de los cuales a la mayoría les hacen falta más de una pieza, pero nunca lo olvido, tengo que encontrarlas, en algún sitio.
Estudiando a mi exclusiva manera la vida y al ser humano, produciéndome escalofríos las conclusiones con las que me topo. Encaprichándome aún más con aquellas cuestiones sin respuesta que sé que jamás debí haberme hecho, personas que no me entienden y que creen que no soy capaz de darme cuenta de lo que llevan por dentro, las hay, miles. Soy diferente, tengo en mis telarañas un expediente de cada uno de ellos. Soy especial, no cualquiera lo hace y si lo es así no es consiente de eso, lo hacen por instinto.
Se puede lograr apretando el modo pausa al control del tiempo, aunque solo exista para mí en ese instante, no importa, el tiempo es solo una ilusión, en realidad no existe, existe por que pensamos que esta ahí acosándonos, pero no.
Y cuando logre ponerme cómoda en ese modo, consiguiendo así, ver cada detalle de todo lo que está, y cuando apriete play solo se verá en mí una sonrisa, y ésta me hará saber que cada día es siempre la primera misma hoja en blanco de aquella libreta que jamás se terminará, y que en ella puedo dibujar siempre todo lo que se me venga en mente, garabatos que, esos miles quizás nunca entiendan.
Rompecabezas que, no son situaciones, son partes que deseo descubrir de la historia del quien soy.
Estudiando a mi exclusiva manera la vida y al ser humano, produciéndome escalofríos las conclusiones con las que me topo. Encaprichándome aún más con aquellas cuestiones sin respuesta que sé que jamás debí haberme hecho, personas que no me entienden y que creen que no soy capaz de darme cuenta de lo que llevan por dentro, las hay, miles. Soy diferente, tengo en mis telarañas un expediente de cada uno de ellos. Soy especial, no cualquiera lo hace y si lo es así no es consiente de eso, lo hacen por instinto.
Se puede lograr apretando el modo pausa al control del tiempo, aunque solo exista para mí en ese instante, no importa, el tiempo es solo una ilusión, en realidad no existe, existe por que pensamos que esta ahí acosándonos, pero no.
Y cuando logre ponerme cómoda en ese modo, consiguiendo así, ver cada detalle de todo lo que está, y cuando apriete play solo se verá en mí una sonrisa, y ésta me hará saber que cada día es siempre la primera misma hoja en blanco de aquella libreta que jamás se terminará, y que en ella puedo dibujar siempre todo lo que se me venga en mente, garabatos que, esos miles quizás nunca entiendan.
Rompecabezas que, no son situaciones, son partes que deseo descubrir de la historia del quien soy.
