(No importa la distancia - ricky martin)
Siempre soñaba con delfines, siempre sonreía, siempre era feliz. Después… jamás volví a soñar lo mismo, pero las imágenes siguen en mi cabeza, porque aún tengo la esperanza de soñar de nuevo.
Crecí de mente yo sola, recorrí mi camino hasta aquí por mi misma y es lo que me pone feliz, cada cosa que me tumba me hace fuerte, talvez gaste energía peleando con eso en mi cabeza por algún tiempo, pero persistiré, jamás mi fe perderé, porque se que talvez el mundo pueda ser peligroso para alguien como yo, pero creo que tengo las armas correctas para salir siempre con la frente en alto y mostrar mi mejor sonrisa. Escalaré las montañas que tenga que escalar, cruzaré los puentes que tenga que cruzar, mantendré mi fe, mi orgullo, y si fallé alguna prueba es porque estoy segura de que algo mejor siempre esta por venir. Por eso cada lágrima derramada se convierte en un kilo de coraje para seguir, cada nudo en la garganta se vuelve un grito de entusiasmo para avisar que sigo ahí de pie. Y cada noche antes de dormir, recordar la jornada del día se volverá la recompensa más grande para mi alma.
Crecí de mente yo sola, recorrí mi camino hasta aquí por mi misma y es lo que me pone feliz, cada cosa que me tumba me hace fuerte, talvez gaste energía peleando con eso en mi cabeza por algún tiempo, pero persistiré, jamás mi fe perderé, porque se que talvez el mundo pueda ser peligroso para alguien como yo, pero creo que tengo las armas correctas para salir siempre con la frente en alto y mostrar mi mejor sonrisa. Escalaré las montañas que tenga que escalar, cruzaré los puentes que tenga que cruzar, mantendré mi fe, mi orgullo, y si fallé alguna prueba es porque estoy segura de que algo mejor siempre esta por venir. Por eso cada lágrima derramada se convierte en un kilo de coraje para seguir, cada nudo en la garganta se vuelve un grito de entusiasmo para avisar que sigo ahí de pie. Y cada noche antes de dormir, recordar la jornada del día se volverá la recompensa más grande para mi alma.
-Hija mía.- dijo mi madre mientras me abrazaba y trataba de calmar mi llanto.
-mamá…-susurré con el aliento que quedaba en mí, me daba vergüenza llorar en su hombro.
-Nunca, nunca permitas que el mundo te vuelva una inválida, tienes que seguir, por más duro que resulte siempre.- su voz se quebraba, entonces comprendí que tenía razón, su vida no había sido fácil, y sabía que yo había heredado su valor y fuerza. Por eso ahora me siento tranquila y el nudo de mi Garganta se desmorono junto con el miedo que sentía en mí corazón…

