Es ése, el que llevo en mi, en mi mente, en donde cuando me quedo en silencio y sin pensar en nada, puedo entrar; con tanta facilidad que de verdad no desearía salir de allí, pero todo el mundo atrás me recuerda a fuerza que tengo que sentir el dolor de la espina que se entierra en mi dedo, que tengo que seguir sintiendo el pasado aunque ellos sepan que no pueden hacer absolutamente nada por ello, porque es como un libro que se publicó desde hace muchos años y permanecerá por siempre, a menos que lo quieras quemar y deshacerte de él enterrándolo en un hoyo con tierra húmeda, que se convertirá en abono para árboles que crecerán junto de mí, para luego sentir la esencia de ellos de nuevo y para lo que me toque al día. tan diferente es mi ''yo'' que no encuentro quien pueda entenderlo, tal vez si pero tengo que esperar. Y es que soy de esas personas que todavía no pueden encontrar una explicación del porqué existimos, no lo tomo a la ligera. El mundo que he construido desde hace tiempo está vivo, más vivo que nunca. Cualquier cosa que me pase no importará porque aterrizaré ahí, consiente estoy de eso, en el mundo que yo: cosita por cosita fui imaginando (poniendo), pero tampoco quiero dejar de existir aquí, en el 'mundo de todos', porque aquí me formé, en este lugar me dí cuenta de que no era común, en este lugar creé mi mente, mi yo. Puede que sienta que este lista para volar, pero no me veo las alas, y aún así creo que están ahí, así como también creo que el mundo, ese, el muy mío, también existe. Con nadie lo podré compartir, o al menos eso pienso hasta el día hoy.
Y el mundo gira , como siempre y no puedo pararlo, para ahorrar tiempo y pensar más. Si lo explico jamás terminaré, deseo que comprendas cada palabra, cada mensaje que la luna te hace llegar, cada parpadeo... es que ahí te envío una parte de mí, y los sensores de tu cuerpo responden, a cosas de tu alrededor que pasan pero que aún no tienen sentido para ti. Es mi mundo.
Y el mundo gira , como siempre y no puedo pararlo, para ahorrar tiempo y pensar más. Si lo explico jamás terminaré, deseo que comprendas cada palabra, cada mensaje que la luna te hace llegar, cada parpadeo... es que ahí te envío una parte de mí, y los sensores de tu cuerpo responden, a cosas de tu alrededor que pasan pero que aún no tienen sentido para ti. Es mi mundo.








